Los resultados pueden mantenerse unos 8-15 años; dependiendo de factores personales de cada usuario como la piel, embarazo o variaciones de peso. El pecho seguirá envejeciendo de manera natural y en algunos casos de cambios importantes se podrá considerar retoques pasados los 10 años.
Como en toda cirugía, la mastopexia conlleva algunos riesgos, aunque son poco frecuentes si se realiza en manos expertas. Algunos de los riesgos son: hematomas, infección, cicatrices visibles o asimétricas, pérdida temporal de sensibilidad en los pezones y, en raros casos, dificultades en la cicatrización. Aunque la mastopexia sea una intervención segura, sigue siendo una cirugía, por lo que merece ser tratada con todo el respeto posible y no banalizar con ella. Para minimizar los riesgos, elige una clínica prestigiosa que aúne buena valoración preoperatoria, cirujanos experimentados y con amplios conocimientos y un seguimiento postoperatorio riguroso. Sé responsable y no pongas tu salud en juego.
La operación para subir el pecho es una técnica muy acertada para todas aquellas mujeres adultas y sanas que presentan un pecho caído y vacío, o bien pechos flácidos a causa de una pérdida de peso, la maternidad u otras circunstancias.