El lipofilling de pecho es una técnica de medicina y cirugía estética que permite aumentar el volumen y mejorar la forma del pecho sin necesidad de implantes. Se trata de un procedimiento poco invasivo que utiliza tejido adiposo de la propia paciente, por lo que está considerado como un aumento de pecho sin prótesis y con resultados más naturales y duraderos.
El procedimiento se realiza en dos fases principales. Primero, se extrae grasa del propio cuerpo mediante una liposucción por ultrasonidos, normalmente de zonas como el abdomen, flancos, muslos, caderas o rodillas. Después, esta grasa se somete a un proceso de purificación avanzado, donde se decantan, centrifugan y filtran los tejidos para seleccionar únicamente las células grasas viables y garantizar su supervivencia tras el injerto.
Una vez tratada, la grasa se reinyecta cuidadosamente en el tejido mamario mediante microinjertos estratégicos. Esto permite remodelar el pecho con precisión, obteniendo una mejora visible del volumen, la simetría y el contorno mamario sin alterar la sensibilidad o la movilidad de los tejidos. La técnica es ideal para mujeres que desean un aumento de pecho sin cirugía mayor, ya que evita el uso de implantes y no deja cicatrices visibles.